|
Servicio Excelente al cliente
El éxito de
una empresa depende fundamentalmente de la demanda de sus
clientes. Ellos son los protagonistas principales y el factor más
importante que interviene en el juego de los negocios. Si la empresa
no satisface las necesidades y deseos de sus clientes tendrá una
existencia muy corta. Todos los esfuerzos deben estar orientados hacia
el cliente, porque él es el verdadero impulsor de todas las
actividades de la empresa. De nada sirve que el producto o el servicio
sean de buena calidad, a precio competitivo o esté bien presentado, si
no existen compradores.
El mercado ya no se
asemeja en nada al de los años pasados, que era tan previsible y
entendible. La preocupación era producir más y mejor, porque había
suficiente demanda para atender. Hoy la situación ha cambiado en forma
dramática. La presión de la oferta de bienes y servicios y la
saturación de los mercados obliga a las empresas de distintos sectores
y tamaños a pensar y actuar con criterios distintos para captar y
retener a esos "clientes escurridizos" que no mantienen "lealtad" ni
con las marcas ni con las empresas.
Muchos emprendedores
insisten en que la experiencia puede ser aplicable a cualquier
situación y se dan cuenta tarde que su empresa no está sufriendo una
recesión pasajera, sino que están quedando fuera del negocio. El
principal objetivo de todo empresario es conocer y entender tan bien a
los clientes, que el producto o servicio pueda ser definido y ajustado
a sus necesidades para poder satisfacerlo. Sería ocioso tratar de
encontrar una descripción amplia y precisa del concepto "cliente".
Pero podemos elaborar un listado enumerando los aspectos esenciales
que pueden caracterizar ese concepto.
Un
cliente
es
la persona más importante de nuestro negocio.
-
No depende de nosotros, nosotros dependemos de él.
-
Nos está comprando un producto o servicio y no haciéndonos un favor.
-
Es el
propósito de nuestro trabajo, no una interrupción al mismo.
-
Es un ser humano de carne y hueso con sentimientos y emociones.
-
Es la parte más importante de nuestro negocio y no alguien ajeno al
mismo.
-
Nos trae sus necesidades y deseos y es nuestra
misión satisfacerlo.
-
Es merecedor del trato más cordial y atento que le podemos brindar.
-
Es alguien a quien debemos complacer, y no
para discutir o
confrontar.
-
Es la
fuente de vida de este negocio y de cualquier otro.
-
El
cliente es nuestro jefe y nuestra razón de ser como empresarios.
Conocer al cliente
Cada
empresario debe responder preguntas tales como: ¿Para qué mejorar la
atención a mis clientes?, ¿Cómo hacerlo?,
¿Con quién?, ¿Me traerán ventajas o desventajas esos cambios?
Estos interrogantes
encuentran respuesta a diario en el comportamiento de los
consumidores, que reciben influencia de los medios de comunicación
para modificar sus hábitos de compra con mucha rapidez.
Por otra parte, al
consumidor ya "no le venden" nada sino que él decide y exige
libremente dónde, qué, cómo y cuánto comprar. No habrá llegado para el
pequeño y mediano empresario la hora de preguntarse cosas como: ¿Soy
consciente de esto? ¿Qué hago para que los consumidores "me elijan a
mi"?.
Si uno abre
simplemente la puerta del local y espera a que vengan los clientes,
¿Vendrán a comprarme? ¿Seguirán viniendo? ¿Por qué deberían hacerlo?
¿Por qué no a la competencia? ¿Me alcanzará con lo que hoy hago para
crecer? ¿Y para subsistir?
Alguien le puede
preguntar: ¿Ud. vende o le compran?, ¿Cómo construye sus ingresos
diarios?, ¿Conoce "a fondo" a sus clientes?, ¿Cómo se entera de sus
necesidades y que hace para satisfacerlas?
Estas y otras muchas
reflexiones son las que nos permiten conocer a nuestros clientes,
crear valor, mejorar la calidad del servicio, lograr fidelidad, crecer, etc.
|